Reflexiones insomnes

Pues aquí estoy, otra noche más, con el insomnio, mi viejo amigo. He vuelto a mi estado autodestructivo, lentamente pero he vuelto. Debo de ser como la teoría de la entropía. Tengo que tener caos en mi mente para poder ordenar mis ideas, parece como si la felicidad ajena depende de que yo destruya la propia. Sabéis ese momento en que levantas la cabeza y miras a tu alrededor y todo el mundo es feliz salvo tú. De repente la vida de tus allegados es de color de rosa, rebosan felicidad a tutiplén. Bueno, al menos durmiendo soy feliz. Irónico que diga esto…  Pues lo que venía a decir, que no estoy en mi mejor momento personal, emocional ni profesional. Voy tirando, como se suele decir. Al menos ahora creo saber qué me pasa. Según Wikipedia (oh, fuente de sabiduría infinita), en francés, spleen representa el estado de melancolía sin causa definida o de angustia vital de una persona. Gran sentimiento este. Ahora al menos puedo nombrarlo. Y dirás: ¿para qué te sirve poder nombrarlo? Y responderé: para qué me siga carcomiendo por dentro…

¿Quién quiere encontrarse si aún no se ha perdido?

Yo creo que la mejor definición de spleen es Etude No 3 in E Major Op. 10 de Chopin, también conocido como “Tristesse”. Sín duda lo mejor de Chopin y de mis favoritos. Es curioso, porque los Nocturnes están recomendados en la musicoterapia para combatir el insomnio y yo me paso las noches escuchándolos y escribiendo, y las que me quedan… ese es mi problema, uno de ellos, puede que el principal.  Me paso las noches despierto y los días soñando, que no durmiendo.Creo que algún día crearé un club de la lucha o sabré todos los defectos que me quiero corregir de memoria o me volveré cuerdo, porque loco ya estoy bastante. Al menos esto me deja una reflexión, espero que os guste, se me ocurrió y está incluida en el libro que estoy escribiendo. Mi reflexión es:

¿Llamamos sonámbulo a quien camina dormido pero cómo llamamos a quien camina soñando? Esas personas cuyo cuerpo se dirige hacia algún lugar mientras que su mente no sabemos dónde ha llegado.

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2 comentarios en “Reflexiones insomnes

  1. Ponerle nombre a algo sirve mucho más que para seguir torturandonos. El primer paso siempre es “diagnosticar” ahora a trabajar en la búsqueda de soluciones.
    Y si es bien verdad que muchas veces ser feliz es complicado y más para los soñadores y nuestros objetivos poco conformistas, te diré lo que me dijo mi padre hará una semana cuando tuve un día bastante malo: “Miriam que poco sabes de la vida. Así serás muy infeliz. Puedes tener objetivos difíciles pero tienes que aprender a ser feliz también con cualquier cosa, ya sea un simple paseo o la cosa más insignificante que hagas.”

    1. Tienes razón en lo de “diagnosticar”; en realidad muchas veces soy feliz con poco, cualquier tontería me alegra, pero me angustian mis objetivos y ver que es posible que no los consiga aun esforzándome en ello. Así a modo reflexión, lo último que me ha dicho mi padre ha sido: “tómate el zumo que tiene vitaminas”. Tal vez lo que tenga que hacer es dejar de buscar la felicidad a ver si ella me encuentra, o echarme a pecho un bote de leche condensada, que eso seguro que me hace feliz. Supongo que siempre se podrá aprender algo de todo esto. Moraleja: bebe zumo.

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